Lunes 25 Septiembre 2017
La Infancia y Adolescencia  Misionera es una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, fundada en Francia el 10 de mayo de 1843 por el Obispo Carlos Augusto Forbin – Janson, para ayudar a los niños y niñas de los países en misión.  Los niños se organizan y se forman para ser buenos misioneros y cooperar con la evangelización del mundo.
Esta obra está presente en más de 200 países de los cinco continentes.  Tiene estatutos propios y está integrada en la pastoral diocesana, parroquial y educacional. En el Ecuador muchos niños y niñas caminan en esta hermosa aventura misionera.
 
¿Cómo se inició esta Obra?
En medio de tantas actividades, Monseñor Forbin Janson, se preocupaba en especial de las noticias que recibía respecto a la situación que vivían cientos de miles de niños en China. Los bebés no deseados por sus padres eran inmolados en piras enormes, ofrecidos como alimento para animales, expuestos a morir en las calles o ahogados en los ríos.
La idea de fundar la Santa Infancia nació en concreto en una conversación sostenida entre Paulina Jaricot (fundadora de la Obra Propagación de la Fe) y el sacerdote Filipino de Riviere. A ellos se les ocurrió que los niños cristianos salvaran a los niños de otras partes del mundo, ofreciendo cinco céntimos al mes y rezando una pequeña oración. Ella fue una de las primeras inscritas en la Infancia Misionera. Las ideas se convirtieron en hechos: el prelado se propuso destinar su vida y parte de su fortuna a la noble causa.
Lo primero que hizo fue contagiar a todos los obispos de Francia de su entusiasmo y vitalidad, después viajó a distintos países para conseguir más seguidores: en Bélgica lo recibió el rey Leopoldo I quien de inmediato nombró a sus hijos como protectores de la Infancia Misionera en su reino.
Monseñor Forbin Janson les contaba a todos que la Obra sustentaba el bautismo, educación y rescate de los niños chinos. Su plan era viajar a China misma, pero su salud comenzó a deteriorarse. Pocos días antes de morir, la Infancia Misionera ya se hallaba asentada en 65 diócesis y los nuncios apostólicos de Bélgica, Holanda y Suiza ya la habían recomendado a sus obispos. El último aliento del prelado fue para encomendar su Obra en manos de la Providencia y el 11 de julio de 1844 falleció entre los brazos de su hermano el marqués de Forbin.
Nunca imaginó Forbin Janson que la Infancia Misionera llegaría a crecer tanto al punto que hoy está convertida en un enorme árbol que cobija a niños del mundo entero, no sólo de China sino de todos los continentes. Si bien la Obra nació en Europa, durante el siglo XIX llega hasta América Latina y en la actualidad está presente en 115 países, la mayoría en iglesias jóvenes que han descubierto el quehacer esencial de evangelizar a los niños para que siendo evangelizados se conviertan después en evangelizadores.
 
El sueño de Monseñor continua hasta hoy “PEQUENOS EVANGELIZADORES”
Los niños de la Infancia Misionera quieren ser testigos del amor de Jesús e intentan con originalidad y creatividad, dar una respuesta a los sufrimientos de millones de niños en el mundo que se encuentran desamparados. Dios no los abandona a su suerte. Por algo la Obra ha llegado a cumplir 160 años de existencia. El Papa Juan Pablo II envió a los niños misioneros que participan en esta gran tarea un mensaje en que les señala que: “En los niños pobres y necesitados podéis reconocer el rostro de Jesús. Os esforzáis de muchos modos de compartir la suerte de los niños obligados al trabajo y de socorrer la indigencia de aquellos pobres; os solidarizáis con las ansiedades y con los dramas de los niños implicados en la guerra de los adultos; rogad cada día porque el don de la fe, que vosotros habéis recibido, sea participado por millones de vuestros pequeños amigos que todavía no conocen a Jesús”
 
EL LEMA DE LA INFANCIA MISONERA:
 
“Ayudar a los niños a través de los niños”
 
Valores de la Infancia y Adolescencia Misionera (I.A.M.)
  • Ayuda a la educación integral de los niños y adolescentes.
  • Hace que el niño y el adolescente vivan la experiencia de la generosidad y de la solidaridad.
  • Desarrolla la afectividad del niño y del adolescente, preocupándose por otros.
  • Contribuye a que los niños y adolescentes vivan la experiencia del esfuerzo y la superación.
  • Inicia al niño y al adolescente en el descubrimiento de ser hijo de Dios y hermano de los hombres.
 
Compromisos de los niños y adolescentes de la I.A.M.
Pueden ser miembros de la Infancia y Adolescencia Misionera todos los niños y adolescentes bautizados hasta los 16 años y se comprometen a:
  • Conocer y esforzarse por practicar el decálogo misionero.
  • Rezar todos los días un Padre Nuestro y un Ave María, para que todos los niños y adolescentes del mundo lleguen a conocer y a amar a Jesús y a María.
  •  Poner interés por ser generosos y colaboradores en casa, en el colegio y con las demás personas.
  • Asistir a las reuniones de equipos misioneros y de catequesis y colaborar con sus pequeñas aportaciones materiales, fruto de sus ahorros y pequeños sacrificios, para los niños y adolescentes  de las Misiones.
  • Celebrar las Jornadas Misioneras, especialmente la Jornada Mundial de la Infancia y Adolescencia Misionera.
 
Metodología de la Infancia Misionera
  • Catequesis Misionera
  • Espiritualidad Misionera
  • Servicio Misionero
  • Comunión Misionera
 
La Obra está organizada y coordinada desde un Secretariado General, con Sede en Roma. Preside este organismo un Secretario General, nombrado por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
 
Secretariado General: Doctora Baptistine Relamboarison
 
A nivel Nacional
El responsable de la Obra es el Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias. Este es nombrado por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a propuesta de la Conferencia Episcopal de cada país.  
 
Director Nacional en Ecuador: P. Richard García Loor
 
El Director Nacional nombra un Secretario Nacional para la Infancia Misionera, que asume el acompañamiento cotidiano de ella. A nivel diocesano el responsable es el Director Diocesano de Misiones o el asesor nombrado por el obispo de cada diócesis.
 
Secretaria General Nacional: Sra. María Fernanda Cóndor Díaz
 E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Teléfono: 593 2 2236109 Ext. 113
 
“De los niños del mundo, siempre amigos”